domingo, noviembre 6

El color del ayer.

El cielo de esta mañana tiene el color del ayer. Persigue desaforada las marcas de su recuerdo sobre mi piel. En unos ojos perdidos viven ojeras sin maquillar, y en este roto destino mi alma se fue moviendo a otro lugar. Y eso que ves también soy yo, el vacío que deja la noche y la desilusión. Si esta tormenta dejó solo tristeza, si este silencio me aturdió la cabeza, ya me ganó la depresión por knock out y las noches de insomnio violentas me quieren matar. Estoy buscando y está todo perdido, soy una huella en el camino del olvido. Y en Buenos Aires se complica más, y no hay nada en el mundo más triste que esta soledad. En esta nueva mañana voy a salir a buscar, yo no me olvido de nada, quién se llevó la tristeza de este lugar. Estoy pensando un poco en vos, es tan ridícula mi desolación. Espero quieto la razón, que me presente alguna revelación. Y eso que ves, también soy yo, el vacío que deja la noche y la desilusión. Yo necesito eso que alguna vez me diste, es un remedio para mi corazón triste. Es una forma de resucitar, de pasar el invierno, pararme y salir a buscar. Si esta canción no funcionó de pretexto, ya no sé bien como seguir más con esto. Yo creo en eso de volver a empezar, una noche cualquiera, princesa, nos puede encontrar.




[Tarada, tarada, tarada y tarada. Si antes no me quería mucho, imagínense ahora.]

1 comentario:

  1. Muy profundo...es ahi cuando los sentimienstos hablan !!! Hermosa entrada

    ResponderEliminar