martes, mayo 5

Carta a la que fui

Ailén:
           Hola ¿cómo estás? Espero que estés bien, que estés tranquila en tu pieza, ¿todavía no está hecho el segundo piso, no? Me encantaría poder decir algo con certeza, pero no me acuerdo mucho de esa época en mi vida, lamentablemente.
           ¿Seguís jugando al secuestro, velorio y a suicidarte? Como me gustaría estar ahí, con vos, y poder abrazarte fuerte, como sé que necesitas ¿sabes que hay veces que todavía lo necesito?. Quisiera estar ahí para prestar atención, mirar más allá y notar que tu mirada pide ayuda a gritos. Quisiera estar ahí para que ya no te sientas sola, para decir qué camino tomar y qué camino no debes pisar nunca. Pero lamentablemente tomamos el camino equivocado, o el camino que la vida nos obligó, o el que más nos iba a hacer sufrir.
            ¿Tenes el pelo corto o largo ahora? ¿Mamá y papá siguen cortándotelo o ahora ya vas a la peluquería? ¿Ya te quemaste con agua hirviendo la pierna izquierda? ¿Y te abriste la frente ya, o te abriste el labio? Seguro que si, eso pasó cuando éramos muy chicas, ahora crecimos un poco, supongo que maduramos algo.
            ¿Sabes qué? Esta carta no es para advertirte de cosas, o no de todas. Es para decirme las frases y las palabras que sé que necesité. Porque puede que no recuerde momentos, y sé que son muchos los momentos que nunca voy a volver a recordar, pero si hay algo que no se olvida nunca son las sensaciones y los sentimientos. Yo todavía me acuerdo lo que sentías, mira, te ejemplifico algunos: ¿Te acordás en la sala de espera del dentista? Cuando papá y mamá te dijeron que tenías que ser perfecta en todo, en el colegio, femenina, alegre, perfecta en todo sentido. Me acuerdo, Le. Me acuerdo de todo: del dolor que eso te trajo, del esfuerzo que nunca tuvo reconocimiento, de las lágrimas que derramaste por eso, para no decepcionar. ¿Te acordás cuando en sexto fuiste abanderada y todos te cargaban? Que te decían nerd, gorda, fea, dientes de lata, cuatro ojos. Me acuerdo que no querías salir de casa, que bajaste todas las notas y empezaste a llevarte materias.
           ¿Te acordás cuando en Enero nuestros viejos se separaron? Me acuerdo, Ailén. Estábamos sentadas en la escalera, escuchando los gritos, los ruidos de cosas rotas, las lágrimas. Y te abrazabas sola, a vos misma. Y llorabas, llorabas muchísimo, como creo que pocas veces llegamos a llorar. Siento como si te viera ahora, te daría ese abrazo que necesitas, esa palabra que no tuviste, ese cariño que no conseguiste. Estás tan sola, Le, sentada sola en los recreos del colegio, con auriculares, como me gustaría volver atrás, darte un abrazo fuerte y decirte que esa y muchas otras, ya van a pasar. Van a doler mucho, vas a sangrar mucho, pero van a pasar. Recuerdo y te veo ahí, hecha un hobillo, en tu pieza encerrada, a oscuras en el piso. Con sólo 11-12 años te pasaste noches y noches de insomnio por no poder llorar del llanto que no paraba. Me acuerdo de estar frente al espejo, cada mañana, ensayando una sonrisa. Sí, ¿te acordás? Ensayábamos la sonrisa de estar ''muy alegre'', la de ''me causo un poco de gracia'', y la falsa no había que ensayarla, todas eran de mentira. Esa fue nuestra niñez, lo poco que me acuerdo, quiero olvidarlo.
           Ahora necesito decirte algo, pedirte algo, aconsejarte algo: No te cargues con problemas ajenos, no asumas responsabilidades que no son  tuyas, no te culpes por todo. No te exijas tanto, no te castigues, no te basurees. No te odies, por favor, no te odies. Busca lo bueno que hay en vos, que dentro de unos años ya no vas a poder encontrar nada bueno en vos. Buscalo, encontralo, tiene que haber algo...y no lo sueltes. Aferrate a eso.
          No te cortes, no agarres esa tijera, que pronto se va a convertir en un cuchillo, después en muchas gillettes. Y cada vez va a ser peor: quemaduras, pastillas, cicatrices, cortadas, te vas a coser las manos...no empieces que nunca más vas a poder salir. No escuches esas voces, convencete de que es tu cabeza, que no le tenes que hacer caso. No las sigas, no les creas: No sos una mierda. Todavía no, Ellas te van a convertir en lo que soy ahora. Salvate de ellas para poder salvarte de vos y salvarte de mi. Aferrate a la música, ella siempre estuvo ahí para mi. Es la que te va a guiar y sacar adelante. Va a aparecer una bandita de cuatro alemanes, Tokio Hotel. Creeme o no, pero desde el día en que ellos aparezcan, todo va a cambiar un poquito para vos. Todo va a hacerse, por lo menos de a momentos, más fácil y llevadero.
          No escuches lo que te digan, lo que te gritan, no escuches las opiniones ajenas, siempre tienen algo para criticar. No te dejes tirar abajo por un grupo de chicos del colegio que van a querer destruirte. No cedas, por favor, que nunca vas a volver a ser la misma piba. Hoy miro fotos viejas y no me reconozco. Sos feliz así, no dejes que te cambien y te conviertan en esto. No te cierres, date todas las oportunidades que quieras.
           Nunca agregues a ese chico a facebook, nunca le hables, nunca te hagas la ''capa'', nunca te hagas la ''puta''. Ese chico te va a arruinar la vida. Le va a bastar una simple acción, un lugar escondido y la peor de las ideas para arrebatarte de una vez y para siempre la confianza plena, la alegría y la sonrisa que tanto te caracterizaba. Y si por esas casualidades, lo aceptás y lo ves, no le creas nada de lo que te diga: Vos no tenes la culpa de nada y no te lo mereces. Y repetitelo todos los días, que no falte ni uno porque es hasta el día de hoy que hay veces que me culpo, me doy asco y me odio, porque ese momento te va a acompañar hasta en sueños. No le creas nada, la culpa es suya y siempre la va a ser.
           Todavía hoy no sé si tengo que aconsejarte, acompañarte, decirte qué hacer y qué no. No sé si decirte qué va a pasar o decirte qué no tenes que hacer. Pero te voy a prevenir de algunas cosas: Estás enferma, con un trastorno mental diagnosticado, casi segurísimo, uno en duda, y uno que no va a cambiar aunque quieras. Sos una depresiva, paciente con trastorno limítrofe de personalidad, un poco bastante psicótica, trastornada de ansiedad  con altos rasgos bipolares y, como si fuera poco, paciente de riesgo (preparate, esa última frase la vas a escuchar muchas veces. Más en el 2013, cientas de veces van a salir corriendo del consultorio buscando una pastillita o una aguja que logre calmar tu angustia). Vas a ir a tres psicólogas diferentes y al mismo tiempo, vas a ir a dos psiquiatras, una mujer y un hombre. Vas a tomar como 20 pastillas -mínimo- por día para estar estable. No te vas a acordar de nada de esos años, vas a ser una muerta viviente. ¿Ves? Sos todo lo que siempre quisiste: La combinación perfecta para destruirte de a poco. Te felicito, nos destruiste una vez más.
             Ah, ¡cómo me voy a olvidar de esto! Sos lesbiana. Si, así como lees. Te gusta la concha, la empanada, la tijereta o como se diga. Quizás porque así lo quiso el Barba o porque ciertas situaciones forjaron tus gustos definiendo más tus rechazos. Si, te van a gustar chicos, dos nada más. Uno, Kalo, te va a hundir muy profundo. Con 13 años no vas a comer por semanas, no vas a reír y mucho menos salir de tu casa. El otro, Nahuel, a los 14 te va a ''sacar'' de ese pozo, pero tiene algo más preparado para vos. Casi 3 años vas a estar enganchada de él: Nunca nadie te va a boludear y usar tanto. Ah, le vas a pegar, te va a pegar, te vas a desmayar y así varias veces. Pero, ojo, va a ser un gran amigo en ciertos momentos malos que vas a pasar.
             Brenda se va a ir a los 14 años, la Abuela Nona en Junio del 2010, el mismo año que Brenda. En el 2011 se va a ir Lucía, el abuelo de Jazmín y el tío de Jaz se va a suicidar. En el 2012 se va a ir Mía, en el 2013 se va a suicidar Karina y ése velorio te va a marcar a fuego.
             Pero no todo es malo, Leli, ¡arriba! Vas a hacer diferentes bailes: reggaetón, jaz, español, contemporáneo. Vas a ir a muchos teatros, ¡Vas a bailar con Piquín, Ailén!. Vas a conocer a dos minas que te van a ayudar con tus problemas, a estar ahí para vos y vos vas a estar ahí para ellas. Una, con el tiempo, va a dejar de ser tu amiga. La otra y la más importante, Grecia, se va a transformar en tu novia y en la persona que más te apoye y te demuestre su amor que hayas conocido. Te va a querer, cuidar, aconsejar y mandarte a cagar si es necesario. Portate bien, no te hagas cagadas, ella pasó por momentos feos, no le hagas pasar por eso otra vez. Cuidate, cuidala y cuiden eso tan hermoso que tienen. Ella vale la pena, la risa, la gloria y todo lo que se ponga en juego. Ella, por primera vez en muchos años, te va a hacer olvidar del dolor por un rato y te va a hacer verdaderamente feliz. ¿Cómo no se va a merecer lo mejor?
 
           Hoy, con 20 años, te digo todo esto: desde chica te vas formando, esa ''enfermedad'' ya está ahí con vos y va a salir, pero supongo que algún día vamos a saber manejarnos. Querete, mirate al espejo y no ensayes sonrisas, vivilas. Mira tus ojos, secate las lágrimas, respira profundo y salí con la frente en alto: Sos una mina fuerte. No vivas con vergüenza, sacate esos pañuelos de las muñecas, no te avergüences de lo que sos, sos más que un arsenal de cicatrices. Tatuate, salí, viaja, toma mucho, anda a recitales, permitite sentir, permitite llorar cuando sea necesario. Puede que todo esté mal y que todo te cueste el doble y hasta el triple de veces más que a otra persona ''normal'', pero no te rindas por eso, seguí que lo vas a conseguir. El CBC va a ser tu karma y dolor de cabeza, pero no lo dejes, es tu sueño, ¿no? Ayudar a esas personas que, como vos, no tuvieron en dónde volcar sus angustias. Vos no queres que haya más ''Ailén Sánchez'' por ahí.

         Quiero ayudarte ahora, porque así me ayudo a mí misma en no ser todo lo que soy ahora y poder ser más lo que siempre quise ser.

Te lleno de abrazos a pesar de todo, y ojalá algún día juntas podamos decir que ganamos contra todo, que pudimos y vencimos. Lloramos, reímos, sangramos y gritamos, pero ganamos. Ojalá ya no queramos abandonar esta vida, matar al mundo matándonos a nosotras. Ojalá esa herida se cierre para no abrirse más. Ojalá lo hagamos juntas, Ailén. No te quiero perder otra vez. Nunca más.

Gracias, te quiero un poco.
Ailén.

lunes, abril 20

Yo te culpo.

Hay sentimientos que las palabras no pueden describir. Sé que la frase ''no encuentro palabras para decir que...'' está demasiado trillada y que carece de significado hoy en día. Pero ¿no les pasó nunca? A mí si, muchas veces. Pero con sentimientos tan malos que no sabía cómo expresarlos, con uno bueno, les juro, jamás. Hasta que apareció...
Había escuchado por boca de amigxs, por libros, por películas, incluso por mi propia mente qué era el amor, incluso creí sentirlo varias veces (para darme cuentas, después, de que no habían llegado a tal punto). Había escuchado también, que el amor te hacía bien ¡já! Eso nunca me había pasado, no del todo. Había escuchado tantas cosas, había vivido tantas otras que me hicieron creer y, finalmente, convencerme, de que el amor no era para mí. Que alguien te quiera, que alguien se preocupe, un ''¡buenos días, mi amor!'' a la mañana, un ''Buenas noches, linda'' antes de dormir. Contar con alguien, saber que te quiere y que lo demuestre. No, eso no era para mí. Yo fui y creí que iba a ser siempre la ''putita'' que era cosa de un solo día, de una sola noche. Un cuerpo sin sentimientos ni alguien que merezca la pena cuidar. Yo no me imaginaba de otra forma, no me veía con alguien, dormir abrazada a alguien era una cosa más en mi (larga) lista de imposibles. 

''Hay tantos imposibles, posibles'' dice una canción por ahí. Demasiado positiva para que le de la razón, pero, sólo por esta vez, le doy la derecha a Nonpa.

Ahora dejo de lado el pasado, dejo de lado lo que viví, para hablar de lo que vivimos. 
Es loco pensar que en menos de un año una persona, la cual era tu amiga, venga y tire abajo tantas cosas y tantos esquemas que mantuve desde, mas o menos, tengo memoria. Ella es la mina que llegó, irrumpió en mi vida (Si, así: No la esperaba, creo que ya no buscaba o no esperaba nada de eso que llamaban amor...y apareció de golpe. Si, irrumpir es la palabra perfecta). Irrumpió en mi vida, me abrió la cabeza, me voló el bocho, me derrumbó esquemas que había creado, creído y -sobre todas las cosas- sufrido y me regaló una nueva mirada, una posibilidad, una alternativa de paz y calma a la opción dolorosa que me había resignado a vivir. ''Sos el paisaje más soñado y sacudiste las más sólidas tristezas.''
Fue todo complicado al principio: Ella, mi amiga, era la ex de otra amiga mía. Me comí uno por uno los comentarios que siempre hice ''nunca estaría con la ex de un amigx''...pero esta vez era diferente, había (y hay) algo en ella que me decía que si valía la pena, que lo que perdía, definitivamente, era mucho menos de lo que podía ganar. Creo que fue la mejor decisión que tomé en mucho tiempo. ¿Saben? Cuando encuentran a una persona que los haga reír y olvidar de la mierda del mundo aunque sea por dos minutos, quédense con ella/él. Les puedo asegurar que no se van a arrepentir nunca. 
Varias ''trabas'' o ''complicaciones'' tuvo nuestra relación, desde el principio, pero las pasamos y juntas. Fueron grosas, algunas más, otras menos, pero pasamos momentos difíciles y logramos superarlos. 

No es mi intención contarle a las personas (en realidad, nadie lee este blog ya) cómo fue el principio de nuestra relación. Ambas lo sabemos y lo guardamos y lo compartimos con quien creemos necesario, estoy acá por otra razón. 
Una noche, antes de dormir, te dije muchas cosas que me pasaban y me hacías sentir. Mi intención hoy no es otra más que plasmarlas en una página de Internet para que las leas siempre que quieras, para que las recuerdes y para que sepas que nada ni nadie va a poder sacarte el espacio que tenes en mi vida, mi amor. Algunas frases ya las dije, otras, las voy a poner más abajo, pero todas reflejan el amor que siento, la confianza que te tengo y lo agradecida que estoy de que seas mi novia. 

''¿Sabes cuál es una de las cosas más lindas de nuestra relación? Siento que las dos tiramos para el mismo lado. Obviamente, hay intereses individuales que son necesarios para cada una. Pero tiramos para el mismo lado. Vos me ayudas a mí, yo te ayudo a vos. Así es el trato. Hay sueños y proyectos individuales, sí, pero hay sueños y proyectos que son compartidos y siento que de ambas partes hay interés. ¿Sabes? Nunca me pasó de tener una relación equilibrada. Siento que ninguna da más que la otra. Que ambas damos lo mismo, que no hay injusticia, que no hay egoísmo y que no hay individualismo. Incluso cuando estas enojada me llamas y me das un ratito de tu tiempo para demostrarme que si te intereso. Nadie nunca había hecho algo así por mí.''

Me acuerdo que un día te mandé un mensaje ''Sos lo que siempre esperé pero lo que nunca pensé alcanzar''. Si, puede soñar cursi, pero es que es verdad. Sigo preguntándome qué fue lo que hice para merecer a una mina así al lado mío. Definitivamente algo muy bueno.

''Un abrazo antes de dormir, una llamada para decir que me extrañas, un 'te amo' de la nada o un 'che, ¿nos vemos tal día?'. Somos detalles. Somos momentos y sentimientos. Somos las peleas y somos las risas a la madrugada. Somos los debates sobre psicología y el bailecito de las dos de la mañana con cumbia de fondo. Somos puchos, café y besos. Somos alcohol y noche. Somos abrazos al despertar de una pesadilla, somos gemidos a la madrugada y somos llantos angustiosos a la noche. Podemos ser un sábado con amigos o un domingo de melancolía. Pero somos. Y eso es lo más importante: somos un presente que espero poder decir por muchos años más. Por favor, nunca seamos un 'fuimos', porque yo ya no sería yo, así como me conoces. Sería oscuridad...¿Y vos? SOS esa luz que enciende y que ilumina hasta mis defectos. Dicen que el amor hace bien cuando la otra persona hace que vos también te quieras a vos mismo. Yo te amo a vos (mucho) y amo la persona que soy cuando estoy con vos. Suena a una gran responsabilidad pero en realidad no es tan así. No te esforzas, no haces algo para..., simplemente sos y eso me basta para ser. ''

Y vuelvo al párrafo primero: No sé qué palabras utilizar para describir esto. Es raro, lindo y me llena de una manera que no puedo describir. No hay etiquetas que valgan: somos novias, amigas, compinches. Sólo sé que esto es amor y es puro. Que golpeaste desde casi el principio, muy fuerte en mi vida y que gran parte de mi mejora (anímica y de todo lo demás) se debe a tu ayuda y a tu compañía. Sé que me demostraste, quizás sin saberlo, que una persona no tiene marcado el camino que va a seguir. Fue un volantazo que cambió el rumbo de mi vida y la llevó por un lugar hermoso en el que muy pocas veces se ve una oscuridad tan espesa y sombría como en la que vivía. 

Yo te culpo por derrumbar esquemas y demostrarme que hay gente que está dispuesta a quererme.
Yo te culpo por regalarme sonrisas.
Yo te culpo por ''hacer el amor''
Yo te culpo porque abrazo como el tuyo me demuestran que otros tantos son chamuyo.
Yo te culpo porque en la voz de Serrano siempre creo encontrarte.
Yo te culpo por hacerme conocer y entender que no hay cosa más linda que despertarse y ver a la persona que amas.
Yo te culpo por estas palabras que salen desde los más hondo de mi corazón, y son tuyas. Son para vos.
Yo te culpo por los desvelos hablando y las noches desveladas en las que no había palabras pero nos comunicábamos de otra forma.
Yo te culpo porque me hiciste saber que importo, valgo, que no soy cuerpo nomás y soy un conjunto de sentimientos que merece respeto...y vos me lo das.
Yo te culpo por entenderme
Yo te culpo por la calma que me das día a día.
Yo te culpo por las carcajadas y miradas cómplices.
Yo te culpo por los recitales juntas, por las canciones con significado y por los besos más lindos que me dieron.

''Yo te culpo por el alma que incendiaste con la brisa de caricias que no irritan.''

Hermosa, sos esa persona que quiero cuidar y tener siempre. ''Yo no puedo, ni aunque quiera. Yo no puedo hacerte mal.'' 
Te elegí desde el principio y lo sigo haciendo todos los días. Espero poder devolverte tantas cosas lindas que me das, tanto amor, tantas sonrisas y tanta calma. Espero poder hacerte bien tanto como vos me haces a mi. 

(Que no me falten) tus mañanas caprichosas. (No quiero perderte, ni mucho más).

Te amo ayer, hoy y siempre. Infinitas son las gracias.

Seremos Eternas.
Ailén.

lunes, diciembre 29

Veinte Catorce

A ver, el 2014 fue raro. Como una montaña rusa de emociones.
Empecé bien, normal. Creo que ni muy arriba ni muy abajo. Sinceramente no tenía muchas expectativas con respecto a este año, venía de un 2013 demasiado duro y entraba al 2014 con miedo de volver a repetir la historia pero con un poco de esperanza de poder cambiar totalmente mi realidad. Empezaba mi segundo año de CBC pero el primer cuatrimestre tampoco lo pude hacer. Decía que estaba todo bien, que podía pero entraba al psiquiatra y lo único que decía era que quería y necesitaba matarme (matarme, no morir. Es muy diferente). Por ende no me levantaba de la cama, no estudiaba, no iba a cursar, no hacía nada. Mi profesora de psicología, Gloria, me pidió hablar conmigo porque había veces que los temas que tocábamos en psicología me hacían mal (cualquier cosa me hacía mal, en realidad). Bueno, la cosa es que no metí una en el primer cuatrimestre.
Mitad de año fue lo peor de todo. Junio/Julio fueron los meses de los que tengo muy pocos recuerdos y los que tengo, son horribles. Seis días empastillándome, no sé cuántas pastillas me tomé en total. Psiquiátricas y comunes. Una mezcla que esperaba que funcionara y poder poner fin a tanto dolor. Es raro, no sé cómo caí tan profundo. Siempre pensé en la muerte como un regalo y que yo, justamente yo, no lo merecía. Merecía -y merezco aún- sufrir todo, sin respiro. Siempre me puse en situaciones límites, en pedir por favor que pare todo pero sé que no merezco un respiro del dolor. Y haber llegado a ese momento en el que durante seis noches intentar con tanta fuerza irme, se ve que realmente toqué fondo.
También, tenía cuatro pilares en mi vida. Mi hermano, Antonela, Grecia y Candela. Para ese entonces, Gre estaba igual que yo, Candela también. Fueron noches de no saber qué pasaba, de temer no volver a hablar con ellas. Ruego que no vuelvan porque no sé si lo soportaría otra vez. Antonela estaba a kilómetros de distancia y encima, las cosas no iban nada bien. Todavía tengo en mi mente el momento en el que recaí. Lo tengo grabado en la mente y siempre para dormir (cuando digo siempre es siempre) me imagino qué hubiese pasado si no fallaba.
Estar internada y que la gente te trate para el orto porque estás ocupando una cama de una persona que se quiere curar, mejorar y está luchando por su vida mientras vos estás ahí, queriendo morir. Estás ocupando un espacio, un estorbo. Pero también había gente que te trataba tan bien, te escuchaba y te daba fuerzas. Es loco pensar cómo alguien que no conoces luche por tu vida más que vos por ella misma.

Después recapacité, no llego a nada destruyéndome. Lo necesito, sí. Aún hoy lo necesito. Pero ¿qué gano? Siempre odié a las personas que se hacen las víctimas de la vida ¿y yo qué papel estaba haciendo? Era hipócrita de mi parte criticar eso y hacer lo mismo. Tenía un sueño, tenía familia, algunxs amigxs y un futuro que dependía solamente de mí si era bueno o no. Tenía que salir y comerme el mundo, volver a ser la que un día había sido. Tenía que levantarme, aunque duela y cueste. Soy fuerte. Lo suficiente como para ganar esto. Aunque esta adicción y esta ‘enfermedad’ no se curen y sea una lucha diaria, tengo que poder. Me acuerdo que me miré al espejo y me dije que me iba a dar una sola oportunidad más. Me puse el disfraz de valiente y salí a tropezar.

Así fue como de tomar de 5 a 7 pastillas diferentes cuatro veces al día (sí, eso necesitaba para estar un poquito estable), pase a, hoy en día, cinco meses después, no tomar ninguna. Me puse en mente que nada ni nadie me iba a volver a tirar abajo, no tengo que tener miedo. Tengo que tener cuidado. Cuidado de mí misma, más que a nadie. Pero aprendí a quererme un poco más.

Empecé a perder peso, a salir a bailar, a conocer gente, me di una nueva oportunidad con una persona nueva, me volví a pintar, a cortarme el pelo, peinarme, vestirme bien. Alejé decididamente todo lo que me hacía mal y me enfoqué en estar bien yo. Juré no guardarme muchas cosas, cuesta, pero de a poco voy a volver a ser yo.
No hay mucho que decir. Dije que el 2014 había sido una montaña rusa. Empecé normal, caí en lo más hondo y después subí hasta lo más alto que pude. Ojalá pueda subir más o, por lo menos, no bajar otra vez.

¡GRACIAS!

Quiero agradecer a las personas que nunca me dejaron sola, más que nada en estos momentos tan duros. A las personas que ya estaban y se quedaron por haberme bancado en todas desde el principio y hasta el final, a las que aparecieron y se quedaron porque me aceptaron como soy, así de rota me conocieron y aún así se quedaron, me aceptaron y me quisieron así. Y a las personas que se fueron también, todo deja alguna enseñanza y todo lo que pasó ayuda a ser quien soy ahora mismo. Gracias por cada momento, abrazo, risa, llanto, bailes, miradas y abrazos porque son las que al fin y al cabo marcan la diferencia.
Deseo que el 2015 traiga más buenos momentos, que siga unida a la gente que tengo al lado, que esas noches de Junio/Julio no se repitan, que haya más recitales para compartir con amigxs, que haya más abrazos reconfortantes y que día a día pueda superarme. Que mis amigxs sean felices, que mi familia esté bien, que mejore todo, que termine el puto cbc de una vez por todas y que llegue el día en el que pueda mirar para atrás y decir firmemente ”Pude”.

¡Por un 2015 mejor! 
I am not afraid to keep on living.


martes, noviembre 25

Acerca del amor. Por Bill Kaulitz.

''Así que, acá estoy, sentado en mi cama escribiendo sobre el amor. A mi lado está Pumba, mi Bulldog Ingles -el gran amor de mi vida.
Cuando me preguntaron si quería escribir sobre amor, dí un sí directo, pero ahora estoy pensando "¿Qué mierda sé sobre el amor?
Supongo que quise hacerlo porque desde que tengo memoria, he creído en él. Creí en el amor y nada más que en el amor. La mejor clase de amor, el que te abruma, en el que estás fuera de control y sobre la cima, el amor de tipo "haría cualquier cosa por vos".
¿Por qué creo en él? No sé, no tengo idea. Todo lo que sé es que creo.
Desde que era un pequeño niño sentando en mi cuarto, en la casa de mis padres, en una pequeña villa con 800 almas llamada "Loitsche" en Alemania del este, donde crecí, estaba consumido pensando en las grandes ciudades, cantando, estando en el escenario y encontrando a mi gran amor.
Mi gemelo, Tom, nunca entendió esa parte. A él no le importa una mierda eso.
Mis amigos algunas veces se ríen de mí y casi todos los que conozco, piensan que tengo una idea de cuentos de hadas acerca del amor y ellos siempre me dicen que no es como en las películas -que soy muy romántico y que todo esto es sólo mi fantasía. Ellos dicen "en la vida real, el amor funciona de otra manera".
La gente cree que soy muy ingenuo porque nunca he sido lastimado y en todo lo que pienso es que ellos probablemente han sido muy lastimados. Por eso es que ellos dicen este tipo de cosas. Alguien les ha roto el corazón o tal vez ellos nunca amaron realmente lo suficiente a alguien, y es por eso que no pueden entender a lo que me refiero.
Lo gracioso es que yo soy probablemente quien ha sido el más lastimado, que incluso toda esta gente junta. Corazón roto, destruido, de la peor manera en la que se puedan imaginar. Peor de lo que yo hubiera pensado que me hubiera pasado a mi.
Traicionado, engañado, se aprovecharon de mí. Estoy diciendo esto sin contar la historia completa, por supuesto, pero quiero que la gente sepa que cosas como esta también me pasan a mi -a lo que parecemos estar "cubiertos en oro".
Aunque todavía estoy tratando de sanarme, siento que todavía creo- lo que es bueno. Todavía creo en la magia, en el gran amor de mi vida. ¿Me irá a pasar a mí? No sé. Yo creí que ya lo había encontrado una vez pero tal vez no... pero sigo esperando porque la esperanza es lo que nos mantiene a todos andando y verdaderamente creo todos estamos aquí por el amor. Por ninguna razón más que por el amor.
A la gente le gusta categorizar y ponerle etiqueta a todo. Eso es menos peligroso: se sienten más seguro.
Especialmente en la industria en la que estoy yo. Siento como si a la gente la volviera loca el hecho de no saber si hay una mujer o un hombre en mi cama. Ese es el porqué siempre estuve recibiendo la "pregunta gay", desde que cumplí los 13, cuando comente a dar entrevistas. Siempre me pregunté... ¿Por qué eso siquiera importa? Creí que estaba acá sólo para cantar y hacer shows para la gente.
Nunca creí obtener ninguna respuesta a nada de esto y me divierte que ellos hacen de esto la gran cosa. En mi mundo, no es todo "blanco y negro" y creo que la pregunta correcta sería: ¿Por qué nos preguntamos esto? ¿Por qué nos importa? ¿Por qué necesitamos etiquetar? ¿No podemos simplemente vivir?
Nadie sabe qué pasará en el próximo minuto, en el próximo segundo. ¿Quién sabe hacía donde me dirijo? Tal vez, estoy a punto de conocer a alguien que cambie mi vida para siempre y, si esto pasara, ¿realmente importa el genero?
Lo que sé es que el amor es una cosa hermosa que no podemos controlar. No tenemos poder sobre el amor.
No sabemos de dónde viene y nunca sabremos en dónde nos golpeará y eso es lo que lo hace bello.
Así que, supongo que esperaré y veré.... Espero encontrar la magia, el tipo que curé lo que me han roto y me dé alas.
Mi único consejo es: Ama a quien quieras amar y ama a quien te ama. La vida es muy corta.
Pero, reitero, ¿Qué mierda sabre yo?

Entrevista original aqui

domingo, noviembre 16

13. Noviembre. 2014. Planetario.

No sé por dónde empezar. Si por el lado de que no dormí ni una hora porque no podía con mi ansiedad, o por el lado de que pasé la tarde más linda de mi vida y, para coronarlo, la noche más perfecta que podría haber pedido. Fue ver a Ivan de Pineda salir, hablar, presentarlos. Mirar a la chica de al lado y ver que estaba a punto de llorar, como yo. Fue ver que ellos salían al escenario y se ponían cada uno en su lugar. No caía, no sabía si era otro de mis sueños, de mis imaginaciones o era de verdad. Cuántas veces me habré imaginado ver a Tom tocar su guitarra mordiéndose el labio como lo hace, a Georg tocar el bajo y que mire de reojo al público y sonría, de ver a Gustav, un poco escondido, pero verlo poner toda su energía (poderoso el chiquitín). Cuántas veces habré soñado e imaginado ver a Bill sonreír de esa manera, de escucharlo decir ''¡Hola Argentina!'' Son incontables. En ocho años siempre fue mi sueño, siempre fue saber que daba lo que sea por ver un show de ellos, de mis héroes. Fue gritar con Love who loves you back, pistolear con Girl Got a Gun (y cagarme de risa cuando Bill se cayó. Quién te manda a ponerte esas plataformas, querido). Fue sorprenderme cuando escuché Louder than Love...y fue que se me ponga la piel de gallina, que una sonrisa se me dibujara en la boca y que no pueda parar de llorar cuando empezaron los primeros acordes de Monsoon...el primer tema que escuché de ellos. Allá por el 2006, 2007 y que me acuerdo patente el momento en que lo escuché porque realmente fue un antes y un después para mí. Fue disfrutar hasta el cansancio de un recital que esperé casi la mitad de mi vida, fue que no me importara estar pegada a la vaya, toda moretoneada y con calambres por estar parada desde las 10 de la mañana. No me importó nada porque los vi y eso es lo que más importa. Fue que terminara el show y ver a lxs chicxs llorando, abrazándose con gente desconocida pero que sabías que te entendía como ninguna otra en la vida. Era llorar porque era verdad, estaban acá, ESTÁN acá. Llorar porque los viste, porque los escuchaste, cantante sus temas (esos que siempre cantabas encerradx en tu habitación), Era llorar porque pasó tan rápido, porque la espera de ocho años valió la pena por esos putos 20 minutos. Era llorar porque, suena exagerado o no, para mí, el 13 de Noviembre del 2014 siempre va a ser una fecha que me va a recordar que cumplí uno de mis sueños. Gracias, Tokio Hotel. No sé, no tengo palabras, solamente sigo llorando mientras escribo esto porque no sé expresar tanta alegría contenida en un solo cuerpo. Gracias, verlos sonreír tan lindo a los cuatro me hizo una de las personas más felices del mundo. Los amo, Kings.

Cumplir un sueño, ése día y ésa noche.





Tokio Hotel en Argentina, sí...fue real.

lunes, agosto 4

¿Cómo hago para seguir adelante?

Herida.
Perdida.
Sola.
Rota.
Dolida.
Traicionada.
Triste.
Cansada.
Deprimida.
Ansiosa.
Lastimada.
Aburrida.
¿Rendida?

miércoles, febrero 5

Tu sonrisa

"Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que esta es la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo te diría “Te quiero” y no asumiría tontamente que ya lo sabes. Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero y que jamás te olvidaré"


miércoles, julio 31

Starting a new Chapter

Hola, volví y ojalá sea para quedarme.
Es raro volver a mi Blog, a mi casa y pensar -o intentar- tan diferente, con una actitud diferente frente al problema que estoy pasando. Ya lo conté una y mil veces, hasta el hartazgo, lo saben de memoria personas que no conozco sólo por leerlo en mi Blog pero ahora quiero molestarlos una última vez...pero desde otro punto de vista.
Es loco como pasa el tiempo y como ya pasaron 7 meses del año y yo sigo estancada, en la nada. Por eso algo en mí dijo ¡BASTA! Algo en mí pedía liberarse y salir, algo en mi decía que era tiempo de ser un poco egoísta y pensar en mí bienestar.
Como lo dice el título, estoy empezando un nuevo capítulo, con otro nombre, con otro color, con otro punto de vista. Distinto. Con cambios, pueden que sean favorables o no, pero son cambios y el deseo de cambiar lo tengo casi intacto. Cambié mi url, cambié mi forma de vestir, empecé a escuchar música más movida (un poco nomás, no me pidan un cheboli en mi celular porque no llego a tanto, eh) Pero lo más importante de todo es que la imagen que estoy viendo en el espejo tiene algo que antes no tenía: una sonrisa.
Y sí, ahora cuando escribo esto estoy llorando, no sé si de tristeza o de alegría. De tristeza por mi pasado y por el miedo a decaer como ahora, de estar tan alto y golpearme tan fuerte contra el suelo. Pero de alegría...sí, creo que es de alegría, porque yo hoy me siento y veo mis brazos, todos con cicatrices viejas pero los veo limpios, no veo sangre, no veo vendas, no veo rojo. Sé que las voy a ver el resto de mi vida y que las voy a leer todos los días, pero ¡qué me importa! Voy a tener vida para leerlas y lo importante es que llegue a vivir todo lo que quiero vivir y no sufrir la vida.
Ahora cuando me veo los brazos, las piernas, la panza...veo progreso. Sí, yo soy esa que tiene marcas de por vida, pero todos tenemos historias, todos tenemos cicatrices. Algunos visibles, otros no. A mí me tocó esto y tengo que tener la fuerza de voluntad para poder perdonarme y seguir adelante. Seguir remándola como hasta ahora.
No sé si volveré a caer, ojalá que no. No sé si volveré a hacerlo, un hábito de siete años no se saca de un día para el otro pero si algo de esto pasa estoy dispuesta a seguir intentando. No me quiero rendir, no quiero aflojarla ahora. No quiero dejarme ganar por Worthless. La quiero mucho, es mía, es mi otra yo, no me la saquen, pero no me dejen perderla. Sé que voy a vivir con un pasado bastante oscuro, pero prefiero tener un futuro con mí pasado a que más pasado que futuro.

Y la sal en mis heridas ya no arde como solía hacerlo, no es que no sienta el dolor es que ya no tengo miedo de que me duela. Y la sangre en mis venas está bombeando como jamás lo hizo y ésa es la esperanza que tengo, lo único que sé que me mantiene viva...¡Es sólo una chispa pero es suficiente para seguir adelante!