viernes, junio 15

Vivir no es otra cosa que una resistencia inútil.

Todo lo que termina, termina mal poco a poco. Y si, así es. Todo termina y todo termina mal, todo tiene un final queramos o no y los finales se dice por ahí que son tristes. Uno idealiza la vida, idealiza la felicidad, la amistad, inclusive el amor, aunque no nos demos cuenta...¿quién no soñó con un bes bajo la lluvia? El que dice que no, miente. Uno espera dar la vuelta a la manzana para encontrarse con el amor de su vida y lo único con lo que se encuentra es con miles de personas, ocupadas en sus asuntos y cada una de ellas es una historia de amor que nunca llegará a concretarse, es un amor condenado al fracaso, un corazón destinado a romperse y una lágrima que deberá ser llorada. Cada una de ellas es una historia que nunca vas a saber cómo empieza pero sí cómo termina: mal. Y así es con todo, los amores, las amistades, la felicidad y la vida. La vida termina en el momento menos conveniente, deshilachada, incompleta, prosaica. 



"Vivir no es otra cosa que una resistencia inútil. El hombre sabio sabe que va a morir, pero vive y se resiste a la muerte tanto como puede."
(Gracias Dolina, gracias)

2 comentarios:

  1. Un texto muy profundo, aunque algo negativo. Pase lo que pase, por muy malo que sea, se sale de todo siempre. ¡Mucho ánimo! Te sigo. Dejo aquí mi blog por si quieres leerme: http://my-yellowworld.blogspot.com.es/

    :)

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    1. Suelo ser negativa, pero si, sé que de todo se sale, siempre uno encuentra una salida! Gracias Leire, ahora veo tu blog!

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