viernes, octubre 19

Los Padecientes.

"Pocas cosas se parecen tanto a la muerte como el silencio y él lo sabe. En donde no hay lugar para las palabras aparece el sinsentido, lo inabordable. Eso que es imposible de hablar y que se pierde en una oscuridad sin nombre. Sólo un dolor mudo y lacerante se levanta como última barrera frente a la locura. Por eso su trabajo lo apasiona, lo seduce. Cada paciente representa un nuevo laberinto y en cada historia se despliega una angustia que clama por ser callada. Y, estraña paradoja, la angustia sólo se silencia con palabras.
La angustia. Su compañera permanente, la que desde siempre ejerce sobre él una atracción casi patológica. Como esas parrillas eléctricas de luces azules que en las antiguas pizzerías atraían a los insectos hacia la muerte. Así. La angustia lo fascina y lo cautiva.
Tal vez no otra cosa lo impulsó a ser analista, más que intentar hacer algo por esa angustia que a los pacientes les resulta intolerable y a él, irresistible."

Gabriel Rolón - Los Padecientes.

Hace tiempo que terminé de leer este libro y ésta frase que aparece en la primera hoja del libro, incluso en el primer párrafo me hiso saber que éste libro iba a ser uno de los que más me gustaría y cautivaría hasta el momento. ¿Por qué? No sé si ustedes ya lo sabían pero desde que tengo uso de razón la mente humana, sus comportamientos, los misterios y las malas jugadas que ella nos juega me sorprendieron y me llamaron la atención. No sé si soy una fanática de la verdad, pero sí soy una obsesiva con la pregunta "¿Por qué?" Muero por encontrar los por qués de las cosas...y también el para qué. 
Como dice la frase la angustia lo cautiva. Yo estoy en condiciones de decir que la angustia me cautiva, me llama, me seduce. Y no, no es desde un punto de vista pesimista y trágico de la vida, que desde luego lo tengo y creo que lo tendré siempre, si no que lo veo desde la perspectiva de que la gente sufre más por la pérdida de un ser querido, por la pérdida de un amor, de un perro que por un resfrío, una angina o alguna de esas enfermedades. La gente sufre más el dolor psíquico que el dolor físico y creo que es escencialmente porque no hay nada que lo calme más que la palabra misma. Y cómo cuesta hablar, ¿no? Es una humilde opinión de alguien que aspira a ayudar a la gente que sufre en silencio y no tanto. Creo que somos muchas las personas que pensamos así y me parece genial porque recuerdo a alguien que me dijo: "Si no se toma consciencia de que el sufrimiento no es sólo físico va a llegar un momento en que vamos a estar todos sanos. Locos, pero sanos."

2 comentarios:

  1. Hola, llegué un poco por casualidad, pero me detuve a leer un par de entradas y me gustaron.
    Para serte sincero, esta última es la que menos me convenció, pero es un tema muy particular que tengo con los que lucran con la psicología o el psicoanálisis, una opinión muy personal que no interesa demasiado.
    El blog es bueno, es sincero y abierto.
    Con tu permiso, me quedo.
    Un abrazo.
    HD

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    1. Ojo que para mí también en una de las entradas que menos me convence pero es la forma que tuve de expresarme en ese momento. No sé si fue bastante buena, pero bueno, ya está.
      Permiso concedido, quedate!
      Un abrazo!

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