jueves, mayo 9

One friend can save a life.

Ya me había olvidado cómo era escribir una carta a un mejor amigo, quizás porque nunca tuve uno varón o porque hace tanto tiempo que no tengo una mejor amiga que ya perdí la costumbre de sentarme a escribir con tanto amor, cariño y admiración como se merece esa persona que jamás te dejó sola.
Creo que acá nunca te dediqué nada, así que estoy inaugurando el espacio "Best Friend" del Blog.
No quiero ni puedo empezar con el típico "Ay, nene ¿qué decirte que ya no sepas?" porque me da a cliché y demasiado gastado y usado como para describir de verdad lo que significas para mí. Tiene que ser algo único, algo especial y que describa esta amistad a la perfección.
No sé exactamente el momento en el que sentí que vos eras esa persona que iba a estar siempre, Quizás porque me escuchabas cuando necesitaba hablar con alguien y, literalmente, nadie más estaba. Quizás porque me sacabas una sonrisa sin saberlo o quizás por un millón de actitudes más que no las tengo en la mente ahora, pero sé de su existencia. Creo que va más allá de eso, va más allá de estar o no para una persona. Es una cuestión de conexión, es un "lazo de plata", como escuché por ahí, "La única certeza es que cuando encontramos el lazo de plata que lleva al corazón del otro, es para siempre." No habla de un para siempre físico, porque las distancias van y vienen y la vida misma, el destino, se encarga de alejar a las personas...habla del para siempre emocional. No sé qué pensarás vos, pero para mí esta amistad es eterna, es para siempre, ¿por qué? porque todo vive en la memoria, porque todo, aunque no esté presente, mientras uno lo recuerde va a seguir vivo. Y esto va a seguir vivo a pesar de todo.
Yo me siento, escribo esto y me pongo a pensar el tiempo que pasó desde que hablamos por primera vez (sí, cuando me tiraste al tacho de basura, ¿te acordás? Gracias, una experiencia inolvidable, te juro) ¿cuánto tiempo pasó? ¿un año y medio? Masomenos. O me acuerdo del cumple de Lau, donde pudimos hablar mejor y que vos, como siempre, estabas tratando de levantarte a mis amigas. Siempre tan gato, vos. Bueno, no importa el contexto, no importa dónde. Importa el cuándo. Es increíble que en un año y medio hayan pasado tantas cosas. Hay personas que dirán que un año es poco para considerar a alguien un mejor amigo, que incluso es poco para conocer a alguien. Pero al carajo esas personas ¿acaso importa el tiempo? No. Lo que importa es cómo usaste ese tiempo. Hay parejas que duran 6 meses y se recuerdan y dejan marcas para toda la vida...y hay otras que duran años y son mejor no recordarlas. No importa el tiempo, sino el contenido. Acá pasa lo mismo, salvando las distancias de parejas, obviamente.
En este año que pasó fuiste vos el que estuviste escuchándome, bancándome y dándome fuerzas cuando nadie más estaba. Vos sabés que yo siempre me sentí sola y me voy a morir con ese sentimiento de soledad; pero en ése momento sí, ahí estaba sola: completamente sola. Ah, no. No tan sola, cierto: Te tenía a vos. Me sostuviste y me brindaste una mano, un apoyo y un hombro en el cual podía confiar. Nicolás, me hiciste sentir que, por una vez en mi vida, era parte de algo. Quizás no entiendas la importancia que tiene para mí ese sentimiento, pero para una persona como yo, que nunca pudo sentirse cómoda en un ambiente, ésa sensación es impagable.
¿Sabés qué otra cosa influyó para que hoy seas mi mejor amigo? El hecho de haberte mostrado como sos. Sí, vos sos ese pibe que jode todo el día, que grita, salta, baila y jode a todos a más no poder. Sos la típica persona que le gusta sacar sonrisas y que no soporta ver a alguien mal, triste. Pero justamente eso no fue lo importante, sino tu verdadero vos. Sé todas lágrimas y tristezas que hay detrás de esa sonrisa que llevás siempre, sé el dolor que tenés y la melancolía que reina en algunos de tus días. Sé de tu sentimiento de soledad y de que quizás a veces te sentís tan vacío que el dolor en el pecho es insoportable. Sé de la persona detrás del personaje. Y éso es lo que contó. Sos muy parecido a mí en ese sentido: mostramos algo que no somos (ó no somos del todo). Nos gusta ver a la gente que queremos bien y hacemos lo imposible para que así sea.
Así como tenemos muchas similitudes, pf, tenemos millones de diferencias. Pero juntamente son esas diferencias son las que ayudan a mantener viva esta amistad.
Hoy, vos sabés, no fue uno de los mejores días de mí vida. Creo que estoy en condiciones de decir que el peor. Sentí lo peor que una persona puede sentir, a mí parecer. Hoy sentí la muerte de cerca, hoy la pude tocar y sentir, decirme en mis oídos que la siga, que vaya con ella. La sentí tan seductora y tentadora que se me hacía imposible no seguirla, no escucharla. Me endulzaba los oídos, los sentidos, la mente. En mi mente me moría, mi cuerpo seguía a mi mente, pero en realidad no pasaba nada. Eran mis delirios y yo, mis ataques y yo. Pero la sentí de cerca, le toqué la mano y pude ver lo oscuro que está ahí adentro, la angustia que hay ahí adentro. Lo admito, no hay mucha diferencia con lo que estoy viviendo ahora: Oscuridad, angustia, tristeza, soledad, dolor...casi lo mismo. Sólo hay diferencia que es fundamental y que es la única que me hace sentir que vale seguir: La promesa de algo mejor. "Vendrán tiempos mejores, corazón." Hoy después de sentir eso, las emociones eran tantas pero había una que sobresalía: Necesitaba darle las gracias a esas personas que estuvieron conmigo. Y vos sos una de ellas. Vos sos parte de esa "promesa de algo mejor".
Unas entradas más atrás puse algo así como "Estoy dispuesta a mirar lo que yace en el fondo o en el camino hacia el fondo del precipicio, pero necesito una mano que me sostenga sólo por si me resbalo." Yo ya me resbalé, pero vos sos esa mano que me esta sosteniendo, sos uno de los poco nexos que tengo con el mundo real, con la vida. Y éso...eso es impagable, es Divino y glorioso.
Como dije al principio, la vida y el destino tiende a alejar a las personas, es casi inevitable. Y por eso hoy te pido que pase lo que pase, por decisiones, por accidentes, por el destino mismo y el paso del tiempo, pasa algo, nos alejamos, nos dejamos de ver, o nos dejamos de hablar...no me olvides. Yo esté donde esté voy a hacer mismo y te voy a recordar como ese mejor amigo, como el hermano mayor que nunca tuve y que vos me diste la posibilidad de tener. Esté donde esté te voy a estar deseando lo mejor y te voy a estar esperando, porque aquella promesa que te hice, aunque parecía al viento no lo fue: "Voy a estar siempre que me necesites." Y así va a ser. Siempre que necesites algo ahí voy a estar para vos, cuidándote y tratando de que no caigas y si caés, ahí voy a estar para levantarte. Aunque las distancias sean muchas, aunque nos separe el cielo -o el infierno- y la tierra, te voy a estar escuchando y cumpliendo mi promesa. Somos infinitos y eternos, no te olvides.
Gracias, no hay más por decir. Gracias por todo, absolutamente todo. No hay ninguna explicación, ni palabra que me salga ahora más que: Eternamente Gracias. Intento decir algo más y no puedo: Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias y muchas más gracias.
Te amo con la vida entera y mucho más, desde el principio y hasta el final ¿me escuchaste? Para siempre.


"Se que hay muchas personas que dicen que estas cosas no pasan, pero ahora yo sé que todo esto algún día serán historias. Pero en este mismo momento estamos vivos, y en este momento juro que somos infinitos." 



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